Sura 101: Al-Qáriaa (La Calamidad Repentina)Período de Mecca
n sura temprano de Mecca, revelado con toda probabilidad después del sura 95 (At-Tin).
En el Nombre de Dios, el Más Misericordioso, el Dispensador de Gracia:
(1) ¡Oh, la calamidad repentina! (2) ¡Que terrible la calamidad repentina!
(3) ¿Y qué puede hacerte concebir lo que será esa calamidad repentina?
(4) [Ocurrirá] el Día en que los hombres parezcan polillas revoloteando confusas, (5) y las montañas parezcan copos de lana cardada....
(6) Y entonces, aquel cuyo peso [de buenas acciones] sea grande en la balanza (7) gozará de una vida placentera;
(8) pero aquel cuyo peso sea leve en la balanza (9) se verá cercado por un abismo.
(10) ¿Y qué puede hacerte concebir lo que será ese [abismo]?
(11) ¡Un fuego que arde intensamente!
E.d., la llegada de la Última Hora, que traerá consigo una terrorífica transformación del mundo (véase la nota 62 a 14:48 y la nota 90 a 20:105-107).
Lit., "su madre [e.d., meta] será un abismo", sc., de sufrimiento y desesperación. El término "madre" (umm) se emplea idiomáticamente para designar algo que abraza y envuelve. Lit., "un fuego ardiente", el adjetivo quiere enfatizar la cualidad esencial del fuego. Debe tenerse presente que todas las descripciones coránicas del sufrimiento del pecador en el más allá son metáforas o alegorías referidas a situaciones y condiciones que sólo pueden entenderse mediante comparaciones con fenómenos físicos que pertenecen a la esfera de la experiencia humana (véase Apéndice I).
Lit., "un fuego ardiente", el adjetivo quiere enfatizar la cualidad esencial del fuego. Debe tenerse presente que todas las descripciones coránicas del sufrimiento del pecador en el más allá son metáforas o alegorías referidas a situaciones y condiciones que sólo pueden entenderse mediante comparaciones con fenómenos físicos que pertenecen a la esfera de la experiencia humana (véase Apéndice I).