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Pero a medianoche empezaron a cantar alabanzas a Dios. Abrieron sus bocas y entonaron cantos de alabanzas a Jesús. ¡Cuánto debe haber esto agradado el corazón del Maestro! Allí estaban dos siervos Suyos, sufriendo ignominia, dolor y desesperación por causa de Su nombre. Languideciendo en prisión porque habían hecho lo que el Señor les había dicho que hicieran. ¿Maldecirían a Dios? ¿Le negarían? ¿Acaso dirían: en qué estábamos pensando para que nos dejaras caer en este lío?" ¿Le culparían diciendo: "no estaríamos en problemas sino fuera por Dios? ¡No! ¡Un millón de veces no! Por el contrario, comenzaron a cantarle alabanzas: A medianoche En la hora más obscura Cuando todo parece tenebroso y desalentador. Repentinamente, los cimientos de la prisión empezaron a temblar. Su cadenas se soltaron. Me imagino que cuando el Señor les escuchó cantar alabanzas a la medianoche, se sintió tan emocionado que se les unió en sus aclamaciones de "Aleluya", tal vez tan alto que los muros de la prisión comenzaron a temblar. Aquellos hombres estaban ofreciendo sacrificio de alabanza. Loaban a Dios a pesar de toda adversidad. Estaban al límite de sus circunstancias y gritaban de todas formas: "¡Gloria a Dios!". Hay santos de Dios por todo el mundo que todavía ofrecen esta misma clase de sacrificio. Desde celdas carcelarias en muchas partes de esta tierra, donde los santos de Dios sufren por el testimonio de Jesús, le ofrecen sacrificios de alabanza. 3) Esto Sólo Puede Hacerse a Través de Jesús. "Por tanto, a través de él ofrezcamos...". Solamente Jesús puede hacer posible esta clases de ofrenda. Por esto Cristo es tan maravillosamente glorificado en esta situación. El Padre conoce muy bien que nadie puede ofrecer alabanzas y acción de gracias desde una situación tal, a menos que reciba ayuda de Consolador. Así que, Dios ve la grandeza de Su Hijo en esta ofrenda. Es la gracia de Su Hijo la que ha realizado el milagro. Ahí vemos a una persona que podría haber maldecido a Dios en esa circunstancia, pero que dado el triunfo de Su gracia divina en su vida, está magnificándole y expresándole las gracias. En otras palabras, es igual que si la estuviera diciendo: "Amado Dios, no puedo entender por qué sucede esto, pero de toda maneras te alabo. No puedo entender por qué tiene que pasarnos esto a mí y a mi familia. No puedo discernir la razón o adivinar el propósito, pero a pesar de todo, yo te alabo". Cada vez que se ofrece un sacrificio de alabanza, ¡Jesucristo es glorificado! 4) Es Dar Gracias a Su Nombre. Dios quiere llevarnos al lugar donde podamos sinceramente "dar gracias siempre por todas las cosas a Dios el Padre". Efesios 5:20. Observe que no se trata de dar gracia al Padre por todas las cosas. Eso no es demasiado difícil. Primero, Dios nos enseña a darle gracias en todas las cosas. Podemos hacer esto sólo cuando creemos realmente en Su soberanía. Cuando verdaderamente "...sabemos que todas las cosas ayudan para bien a aquellos que aman a Dios, a aquellos llamados según Su propósito" (Ro.8:28). B) COMO OFRECER SACRIFICIO DE ALABANZA 1) Decidirse previamente a alabar a Dios en todo momento y en toda situación. 2) Empezar a hacerlo ya. Alábale en todo y cada uno de los días. Pase lo que pase ese día, alabe a Dios en él, por él y a través de él. Adquiera el buen hábito de alabar a Dios continuamente. 3) Si surgen problemas en el camino. o se encuentra en dificultades, determínese a alabar al Señor, David dijo: "Me glorificaré en quien me ofrezca alabanza y le mostraré la salvación de Dios" (Sal 50:23). Determínese alabar a Dios en cualquier situación a pesar de cuán difícil sea y Dios dispondrá una puerta de liberación para usted. 4) Empezar y Hacerlo por Fe. Pronuncie palabra de alabanza. Dé gracias a Dios de manera audible a través de la fe, aunque usted no pueda comprender por qué está dando gracias. Empiece a alabarle por haberle provisto una puerta de liberación. Todavía no puede ver ese camino. No sabe cómo la liberará, pero a pesar de todo, le da gracias y le alaba de igual manera. Usted ya se encuentra en el camino de la victoria. 5) Una vez que haya empezado, hay que continuar alabando. Haga que sus alabanzas asciendan más y más. Deje que el Espíritu de alabanza le posea. Dé aclamaciones de alabanzas a Dios. Cántele. Dance delante de El. Glorifíquele y engrandezca Su nombre. El abrirá un camino de salvación para su vida.
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